miércoles, 28 de abril de 2010

Narco-Matemáticas


Aviso para (algunos) quienes me hacen el favor de leer este blog:

En este post me pongo insoportablemente académico, pero al final queda claro porque se llama NARCO-MATEMÁTICAS

Uno de mis primeros contactos formales con la Teoría General de Sistemas fue gracias al artículo “Un paradigma sistémico para la resolución de problemas” publicado en la revista Acequias de la Universidad Iberoamericana (2003) por el Doctor Ricardo Coronado, amigo y colega profesor.

Un par de años después escribí y publiqué un artículo para la Universidad de Navarra (Revista de Empresa-European Management Association) donde retomaba dicho enfoque para analizar varios casos de reconfiguración sistémica de mercados y sectores industriales en México.

Así pues, me gusta el enfoque sistémico, lo utilizo con frecuencia, y acudo a sus fundamentos recurrentemente.

Cito entonces a José Mónzo Marco, y su inteligente aplicación del modelo matemático de interdependencia sistémica Lotka-Volterra.

“Retomando la propiedad isomorfa del Modelo Lotka-Volterra mencionamos deliberadamente otras aplicaciones en el ámbito mafioso, militar, económico, etc.

¿Por qué mafioso?

A pocos estrategas policiales se les escapa que el fenómeno mafioso implica, desde un punto de vista presa-predador, un control indirecto sobre pequeños delitos (predadores pequeños) a cambio de la presencia permisiva de un delito mayor (extorsión continuada).

No es ningún secreto que todas las policías del mundo saben o intuyen que los predadores grandes (delincuentes organizados) “mantienen a raya” en su territorio a los predadores pequeños (delincuentes no organizados).

Si un estratega policial decidiera por su cuenta y riesgo, eliminar a los predadores mayores, debería saber o intuir que al poco tiempo los pequeños delincuentes (predadores pequeños) se harán dueños de las calles, pues ante la ausencia de sus predadores naturales (mafia organizada) crecerán en número y fechorías, tal vez hasta constituir “por evolución”, en otra mafia organizada.

Por favor, no estoy diciendo con esto que la policía mantenga el status-quo y no actúe contra los mafiosos y extorsionadores, pero sí que tenga en cuenta que el vacío de poder dejado por los mafiosos detenidos debe ser reemplazado por más presencia policial o de lo contrario el éxito policial será efímero”


Termino la cita, y me queda la pregunta para los estrategas en el combate al crimen:

¿Así?
¿O más claro?

domingo, 25 de abril de 2010

El ingenuo era yo


“Joaquín Sabina: buen showman, buen show. La misma canción cantada 30 veces” Twitea mi amigo Andrés saliendo del Auditorio Nacional.

“Hubo un tiempo en que México podía ser gobernado a punta de frases celebres” concluye mi amigo Édgar a propósito del tema.

Lo cierto es que la frase de Sabina se revela sabrosona para la ironía, la desilusión, el escarnio, y hasta para la socarronería. Creo que vivirá junto a otras inmortales del imaginario popular.

Ingenuos, por ejemplo, quienes cuando el mercado de inversiones otorga una rentabilidad anual promedio del 4 al 8%, creen en ofertas del 60% anual de ganancia seguras en instrumentos o fondos domiciliados en alguna diminuta isla caribeña, o quienes apuestan en vehículos financieros tan exóticos, (reborujados, diríamos los laguneros), que ni con tres doctorados en economía, banca, y finanzas podría alguien calibrar la magnitud del riesgo que conllevan.

El tema de la ingenuidad da para mucho, por ejemplo la eterna discusión sobre el riesgo moral, donde los bancos y otros intermediarios financieros se involucran en opacidades y toman riesgos excesivos, pues siempre tendrán un papá gobierno dispuesto a rescatarlos con dinero del contribuyente.

Pero no es el único aspecto sobre la necesaria regulación bancaria. Recuerdo aquella ley estadounidense llamada Glass-Steagall, vigente por mas de 60 años y derogada en 1999. Esta ley fue una de las regulaciones bancarias más importante jamás aprobada, ya que prohibió que cualquier banco comercial comprometiera en actividades de inversión especulativa los depósitos de sus clientes.

Creo también que resulta ingenuo pensar que los bancos ampliarán el otorgamiento de crédito al sector productivo mexicano solamente por recomendaciones y conminaciones de la autoridad. Actualmente, los principales bancos que operan en México no necesitan prestarle a las empresas para ganar dinero, la mitad de sus utilidades son producto de las más de 1,400 diferentes comisiones que cobran, otras fuentes de rentabilidad son los créditos hipotecarios y los excesivos intereses en tarjetas de crédito.

Además, como el banco paga al pequeño y mediano ahorrador un interés menor al rendimiento que obtiene del gobierno con los Cetes, pues intermediar depósitos así, y ganar dinero, siempre será más cómodo que desarrollar una estructura necesaria y suficiente, para por ejemplo financiar a las Pymes.

Y no, no traigo el discurso de satanizar banqueros (fui uno de ellos por mas de 14 años, muchos de mis amigos trabajan en el negocio bancario-bursátil, además, hoy es mi cumpleaños…)

Simplemente afirmo que la estructura actual de incentivos en el sistema financiero mexicano debe ser repensada para aumentar su participación en el crecimiento económico y en la creación de riqueza.

Por su parte, el sistema financiero mundial, requiere regulaciones explicitas para evitar los riesgos sistémicos, y los cada vez más frecuentes fraudes contra inversionistas. Especialmente con ese tipo de inversor, que llega siempre mas entusiasmado que bien asesorado.

Por cierto, también del ingenio twitero: “El último deseo de Islandia fue que sus cenizas se esparcieran por toda Europa”

(Publicado en La Opinión Milenio. Domingo 25 de Abril 2010)

Los monopolios son buenos


Me divierte hacerlo. Cuando en la opinión pública y publicada, un tema o palabra empieza a recibir mayor atención, y en el discurso se populariza un sesgo de juicio (positivo o negativo), ahondo en la investigación de la tesis contraria. ¿Para qué? Para conocer la película completa.

Es el caso de los monopolios, no todo es malo. Aquí presento al lector dos puntos de vista complementarios. El concepto de monopolio natural, y una brevísima reseña del libro Monopoly Rules. Buen provecho.

El concepto: Un monopolio natural es un caso particular de los mercados en el cual una empresa puede producir toda la producción del mercado con un coste menor que si hubiera varias empresas compitiendo. Esto usualmente ocurre en mercados en los cuales se tiene que realizar una altísima inversión inicial para ingresar junto a elevados costos de mantenimiento de la estructura productiva para atender un mercado que, adicionalmente, es limitado.

La reseña: Monopolio. Hoy una de las palabras menos “políticamente correctas” en la jerga económica. En un momento económico donde el neo-institucionalismo regresa por sus fueros, con entramados regulatorios como receta para posibles fallas en los mercados.

Pero más allá de la etiqueta ideológica en la opinión popular. El autor del libro, profesor en la Universidad de Chicago, afirma que en los negocios, los monopolios ni son antinaturales; en su mayoría son legales, y son mas frecuentes de lo que creemos.

Además, sostiene que la verdadera estrategia empresarial debe conducir a obtener un monopolio temporal o espacial, donde el empresario encuentra, o crea, un mercado en el cual la competencia es irrelevante.

Una patente es el monopolio temporal prometido que incentiva apostar por la investigación científica. Una marca poderosa es un monopolio en la mente del consumidor. La denominación de origen es un monopolio geográfico, que permitió al tequila mexicano ser único en el gusto mundial.

Un estacionamiento público, o una esquina urbana altamente transitada, finalmente son monopolios espaciales. El servicio y las refacciones son monopolios productores de efectivo recurrente para los fabricantes automotrices. Carlos Monsiváis, Leo Messi, y también los Tigres del Norte, son monopolios unipersonales de talento.

Así pues, el libro explica como descubrir oportunidades para tener un monopolio y mantenerlo.
Como permanecer siempre un paso delante de la competencia, e inhibir la entrada de nuevos competidores al negocio. También dedica un capítulo final a describir cuales serán los monopolios del futuro.

Una lectura quizás controversial, pero también necesaria para que el hombre de negocios pueda sacudirse esa parcialidad que caracteriza las interpretaciones superficiales.

(Publicado en La Opinión Milenio. Domingo 18 de Abril 2010)

lunes, 19 de abril de 2010

Murió C.K. Prahalad


Coimbatore Krisnharao Prahalad, así se llamaba. Fue el creador de los conceptos “core business”, y “core competencies”. Frases tal vez más pronunciadas que comprendidas por muchos ejecutivos y CEO´s durante los años noventa.

Profesor titular de la cátedra de estrategia corporativa en la Universidad de Michigan, ganador del premio McKinsey por sus artículos en la Harvard Business Review, fue considerado entre los 10 pensadores mas influyentes en el mundo de los negocios.

Su libro “Competing for the future” dio nuevos bríos a la innovación en las empresas.

Pero su verdadero long-seller fue “The fortune at the bottom of the pyramid” un compendio de originales teorías, que entre otros meritos, fue el semillero ideológico de empresas y micro financieras que hoy atienden a los segmentos de mas bajo ingreso en el mundo.

“Soy un alumno mas que sigue hambriento de aprender cosas nuevas” respondió en 2007, después de dictar una conferencia en México, cuando un novel reportero le pregunto si se consideraba un gurú del management.

Descanse en paz profesor...

jueves, 15 de abril de 2010

Banamex y Medina Mora


Leo la entrevista que en México y Nueva York, Expansión hace al presidente y CEO de Citigroup para Latinoamérica, Manuel Medina Mora.

Una frase me encanto, pero antes, un párrafo personal de remembranzas.

Mi primer trabajo formal fue en Banamex, inicie a los 19 años como cajero, y a los 23 ya era gerente de una sucursal en Monterrey. Banamex me pago una maestría y un par de especializaciones. También, me permitió algo aprenderle a esa generación irrepetible de excepcionales banqueros mexicanos. (Agustín Legorreta, Federico Ramos Salas, Felipe de Yturbe, Jaime Lomelí, Carlos de la Cerda, Francisco Alcalá, entre otros) Aquí pues mi agradecimiento y mi recuerdo.

¿Qué me gusto de la entrevista con Medina Mora?

Su frase “Un CEO tiene que saber entender el mundo”

Y la voy a usar.

Mucho. Con mis alumnos en los posgrados en Administración de Negocios. Sobre todo con esos pocos, que siendo perezosos para leer, hacen la inocente preguntita:

Y en mi trabajo profesor… ¿Para qué me va servir leer este libro?

Mi respuesta desde ya: Para que sepas entender el mundo.

lunes, 12 de abril de 2010

Dinero, drogas, y orgullo


Dan Ariely es profesor de Neuroeconomía en el Instituto Tecnológico de Massachusetts. En columnas anteriores he recomendado su libro Predictably Irrational. (Publicado en México con el titulo Las Trampas del Deseo)

El capitulo cuatro es fascinante, pues aborda el conflicto que existe entre las normas de intercambio social y las normas de intercambio mercantil. Reproduzco un ejemplo que el autor utiliza para explicarse, y luego expongo algunas conclusiones y opiniones encaminadas al tema de las drogas.

“Un amigo mío de Miami acompaño en cierta ocasión a un agente de la guardia costera estadounidense. El agente llevaba un fusil AK-47 y no había duda que podía disparar a cualquier lancha cargada de droga. Pero, ¿lo había hecho alguna vez? Le pregunto. Nunca, respondió. De hecho, confesó, existía un pacto implícito: los federales estadounidenses nunca disparaban si los narcotraficantes no lo hacían, pues dijo, su salario no era tan bueno como para arriesgar la vida (Quizás por esto nunca se oye hablar de tiroteos en la llamada “guerra contra las drogas” estadounidense)”

Una aclaración: la inferencia y el entrecomillado en el paréntesis anterior no son míos, son del propio Ariely.

Mis conclusiones: los seres humanos funcionamos con dos chips distintos según el tipo de incentivos que recibimos. Podemos trabajar altruistamente, pero nunca abaratar nuestro trabajo. Tampoco entregamos esa pasión o hasta el heroísmo en nuestras labores únicamente por dinero, sin tener acceso a recompensas como el honor, el reconocimiento social, el orgullo profesional, y el sentido de pertenencia.

Es evidente que los soldados, los marinos, y los policías de elite mexicanos no arriesgan su vida en la lucha contra el crimen organizado por una paga mensual, lo hacen por honor, por pertenencia, por orgullo.

Por eso me preocupa este mundo al revés, donde el reconocimiento social y mediático se les regatea, donde políticos y hablantines apuran para que las fuerzas armadas abandonen las calles, mientras que paralelamente creció toda una corriente de permisividad y subrepticia exaltación social del crimen.

No soy reportero, así es que me resulta difícil juzgar la calidad o la pertinencia de la reciente entrevista que don Julio Scherer presentó, pero no pude dejar de sentirme como si leyera una de aquellas que Mario Vázquez Raña le hacía a Echeverría. Con abrazo incluido y el culto a la personalidad en primera plana.

Tampoco pretendo una apología de la estrategia gubernamental en la guerra contra las drogas; pues me resulta confuso explicármela con tanto mexicano muerto. Mientras que en EUA, que es el mayor mercado mundial, el consumo, la distribución, y hasta el blanqueo son solapados.

Actualmente se discute si es preferible legalizar las drogas, y dedicar cuantiosos recursos para prevenir y desincentivar su consumo. He notado que ese argumento confunde a muchas personas.

Legalizar las drogas nunca será lo deseable; pero sin que alguien pueda garantizarlo, algunos afirman sería ya lo menos peor, dada la situación actual en términos de adicción, volumen económico, demanda, sangre, balas, e impactos mediáticos.

Pero no hay que engañarnos, en el caso que la droga se legalice, el crimen organizado explotará (ya lo hace) y seguramente acrecentará otras industrias ilegales, el secuestro, el robo, la trata de humanos, la pornografía infantil, el fraude, la extorsión, y el terrorismo.

Entonces la lucha que libran las fuerzas armadas mexicanas es una guerra contra el crimen organizado, es una guerra que debe librarse en tanto la droga es ilegal, y que debe ir contra cualquier poder criminal que amenace la razón de ser de un Estado. Es una guerra para que el Estado Mexicano pueda garantizarnos el monopolio de la violencia.

Mucho ayudaríamos los ciudadanos si, independientemente que los narcóticos sean ilegales o legales en el futuro, persistimos en reprobar socialmente al crimen organizado, siendo intolerantes con toda esa retorcida mitología de éxito socioeconómico que le rodea.

Nuestro himno nacional no dice “Un sicario en cada hijo te dio”

(Publicado en La Opinión Milenio. Domingo 11 de Abril 2010)

domingo, 4 de abril de 2010

Dinero maldito que nada vale (con adéndum)


Llorosamente cantaban Pedro, Jorge, y José Alfredo. En aquella hermosa, y especialmente beoda canción “La que se fue”.

Pero, ¿Cuánto vale el dinero? Para algunos vale una vida. Por ejemplo, leo que General Motors ha descontinuado la marca Hummer, y me pregunto también como ha sido posible que muchos jóvenes reclutados por el crimen organizado hayan malbaratado su vida atraídos por un sueño tan banal como, entre otras cosas, poseer uno de estos armatostes hoy pasado de moda.

Recuerdo también haber escuchado a un afamado financista confesar que decidió estudiar economía cuando su padre le dijo que se había acabado el dinero en casa.

Años después caería en la cuenta que, en esencia, el dinero es solo una idea. Una medida comparativa (relativa) de precios entre todos los bienes y servicios que se producen y se venden. Cualquier cosa es, o puede ser dinero, siempre y cuando mucha gente así lo crea.

Estoy consciente que podría parecer chocante escribir sobre el dinero desde un plano meramente conceptual. Sobre todo en un país pobre, y siendo quien escribe, como muchos, alguien que anda en chinga para poder irle remando a la vida.

Pero no estoy abordando la situación financiera de algún país o persona en particular, sino la historia del dinero, la historia económica del mundo. Una historia que siempre nos quitara el aliento. Casi una mezcla de mercenarios económicos al estilo Indiana Jones, alquimistas financieros graduados en Hogwarts, y criminales brillantes como el inolvidable doctor Hannibal Lecter.

Solo en casa, pues mi familia visita parientes en Zacatecas y Guadalajara, nuevamente gocé algunos de mis libros de historia económica.

El triunfo del dinero de Niall Ferguson, catedrático en Harvard y en Oxford; Dinero y poder basado en aquella serie de la BBC de Londres; Famosos casos de estafa y pillaje del Reader´s Digest; Historia del pensamiento económico de Gabriel Gutiérrez; y la cereza del pastel: Teoría general de la ocupación, el interés, y el dinero de papá Keynes. Neta, pocas veces tengo tiempo para ser tan golosote.

Entre estas páginas podemos conocer las monedas más antiguas (600 a.c.) encontradas por el hombre en el templo de Artemisa en Éfeso. Aleaciones de oro y plata, en el anverso la cabeza de un león representando la fuerza, y en el reverso una lechuza que simboliza la sabiduría. También un trozo de arcilla de la antigua Mesopotamia, la inscripción declara que al terminar la cosecha alguien llamado Amil-Mirra pagará 330 medidas de cebada al portador de la tablilla.

La historia del joven matemático Leonardo de Pisa, (llamado también Fibonacci), quien con su obra Liber Abaci, (Libro de Calculo) se convirtió en, digamos, asesor financiero de los primeros comerciantes y usureros del norte de Italia.

Mercaderes en Venecia (remember Shakespeare), la banca judía, los Medici, los Rostchild, la Casa de Contratación de Sevilla, la Compañía de las Indias Orientales, la fiebre holandesa de los tulipanes, y la burbuja de los Mares del Sur.

Bretton Woods, los billetes confederacionistas de la guerra de secesión, la caída del rublo, Pinochet y los Chicago Boys, George Soros y la libra esterlina, Wall Street, Credit Suisse, Barings, los seguros y los derivados, Bonos Chatarra, Hipotecas Subprime, Enron y WorldCom, México y el efecto tequila, la década perdida en las finanzas japonesas. En fin... la novela completa de ese tan tormentoso romance entre los hombres y el dinero.

(Publicado en La Opinión Milenio. Domingo 04 de Abril 2010)

Adéndum:
History of Economic Analysis de Schumpeter; A Treatise on Money tambien de Keynes, The Keynesian Revolution and the Monetarist Counter-Revolution de Johnson, son algunas de las lecturas que tambien sobre historia economica, Javier Ramos Salas, (Urbanista, y economista de The New School for Social Research en NY) recomienda en su mail que hoy recibo.

Mi abrazo fraterno Javier, y nuevamente felicitarte por el Premio Banamex de Historia Regional Mexicana que obtuviste con tu libro "Entre el esplendor y el ocaso algodonero. Un ensayo sobre el desarrollo urbano de Torreón"

martes, 30 de marzo de 2010

James Bond no existe


Agitado, no revuelto. Instruía al barman.

Siempre leal a la corona británica y a los trajes de Savile Row, desde el maniqueísmo hollywoodense salva al mundo del enemigo en turno.

Entrenado para optimizar decisiones y para maximizar resultados; frio y racional. Sí con licencia para matar, pero también con dispensa para su única debilidad. Seducir, o dejarse hacerlo por la protagonista.

Sabemos todos que el agente 007 no existe, pero parece que la ciencia económica apenas viene percatándose de ello.

Dan Ariely, Amos Tversky, Daniel Kahneman, y Vernon Smith, (los dos últimos ganadores del premio Nobel de economía en 2002) han demostrado que, en contradicción a los postulados que cimentan el edificio teórico de la economía neoclásica ortodoxa, los seres humanos no estamos dotados de un pensamiento racional probabilista, o de un comportamiento optimo en condiciones de incertidumbre.

(Como ejemplo, le pido al lector recuerde la escena de la película No Country for Old Men, donde Anton Chigurh-Javier Bardem le otorga a un hombre la posibilidad de no asesinarle según salga cara o cruz en una moneda)

Esta tan humana condición, introduce serios cuestionamientos, por ejemplo, al dogma de los mercados eficientes, donde se da por hecho que los participantes actuarán racionalmente porque es lo mejor para ellos, y que una serie de incentivos alineados necesariamente conducirá a la desaparición de sesgos en la toma de decisiones, o que una manera eficaz de medir el riesgo de algún instrumento de inversión es conociendo su volatilidad expresada mediante la desviación estándar.

Pensemos que nuestro cerebro no es una maquina de procesamiento central, sino que reacciona, juzga, y elige tomando en cuenta el contexto, la experiencia previa, y la seriación de los eventos. Es factible que alguien prefiera las manzanas a las naranjas, las naranjas a las fresas, pero también las fresas a las manzanas.

Lo mismo, alguien cuyo saldo en inversiones es de un millón de pesos, después de haber ganado dos millones y perdido uno; es menos feliz que alguien que solo gano un millón y lo conservo sin especular, aunque ambos tengan la misma riqueza neta.

Detengámonos un momento en la razón por la cual las perlas negras son costosas, no es que sean escasas, solamente que quienes las comercializan nos anclaron en la idea de catalogarlas como joyas, al exhibirlas siempre entre piedras preciosas, y en los cuellos de pretenciosas divas.

Piense también en los diamantes, cuyos yacimientos mundiales exceden cualquier demanda, sin embargo al ser su producción controlada por un monopolio mundial, (De Beers) la oferta se va dosificando según demográficamente aparezcan enamorados dispuestos a pagar meses de sueldo por un anillo de compromiso.

Esta nueva rama de la economía tiene nombres diversos: economía conductual, finanzas conductistas, o neuroeconomics. Proporciona herramientas para entender el llamado efecto manada, la moda de apostar ignorantemente en ese gran casino llamado Forex, la exuberancia irracional que Alan Greenspan alertaba, y el génesis de las burbujas bursátiles e hipotecarias.

El porqué diablos, tantos y con tanto; fueron engañados recién por Bernard Madoff y por Allen Stanford, o en el siglo pasado, por Charles Ponzi y sus fraudulentas pirámides bostonianas.

(Publicado en La Opinión Milenio. Domingo 28 de Marzo 2010)

sábado, 27 de marzo de 2010

Arquitectos de la economía mundial


La entrevista es muy buena, parece (y es) una charla entre amigos donde las preguntas y respuestas se conocen, casi sin necesidad de ser expresadas.

Greenspan como siempre: críptico. Cuidadoso con la hechura y con los matices en sus afirmaciones. Astuto y respetuoso cuando un ya relajado, y para nada sudoroso Guillermo Ortiz le pregunta sobre el desempeño de la economía mexicana.

Conviene verla, es una valiosa síntesis de candentes temas: el origen de la crisis, los mercados bursátiles mundiales, la vivienda y el desempleo en Estados Unidos, Lehman Brothers, los paquetes de ayuda de la administración Obama, y los retos actuales de la Unión Europea.

Disponible en:
http://www2.esmas.com/canal-de-noticias-y-opinion-forotv/

También en el blog de nuestro estimado Gerardo Esquivel:
http://gerardoesquivel.blogspot.com/

miércoles, 17 de marzo de 2010

Monopolios Unipersonales de Talento


Fueron tres libros. Hace años me inspiraron; y me (con)movieron a desaprender cosas que ciertamente venían estorbándome.

Me refiero a Funky Business, Karaoke Capitalism, y Funky Business Forever, de los excéntricos economistas suecos Jonas Riddestrale y Kjell Nordstrom.

Monopolios unipersonales de talento: Definición que dichos autores utilizan para hablar de personas notoriamente talentosas. Aquellos que generan riqueza (obviamente, no solo monetaria) a partir de sus capacidades únicas, y que por tanto, pueden darse el lujo de escoger cualquier ciudad del mundo para vivir, estudiar, y trabajar.

El jet-set del talento, los divos pues, de esa comunidad científica, cultural, e intelectual que suele ser mas snob que cualquiera.

Como Jesús Pérez, Luis de Jesús Martínez, y Gilberto Gómez Correa.

Estudiantes del IPN y de la UNAM, ganadores de la competencia International Genetically Engineered Machines, organizada por el Instituto Tecnológico de Massachusetts.

Ellos triunfaron sobre equipos representativos de Harvard, Stanford, Cambridge, y el propio MIT, entre más de 110 universidades participantes.

Antropología de respuestas populares


Se le atribuye a Keynes la frase “Aun sin saberlo, todo hombre pragmático es esclavo de algún teórico difunto”

Desde hace 20 años leo periódicos todos los días, y hoy se me ocurrió tratar de identificar un patrón.

Es simple: Cuando a cualquier personaje la prensa le pone el micrófono y le pregunta sobre los problemas económicos de México ¿Cuál es el rollo mas común que sueltan los entrevistados? ¿Cuál es el remedio que, repetitivamente y casi sin excepción, suele prescribirse?

En los años ochentas los entrevistados fueron esclavos de Milton Friedman y de John Williamson. La receta fue liberalizar mercados, y reducir la intervención estatal mediante privatizaciones. El Consenso de Washington pues.

En los años noventas los entrevistados fueron esclavos de Johan Norberg y de Jagdish Bhagwati. La panacea era los tratados de libre comercio internacional, la globalización, y la competitividad.

En la última década el lugar común, la frase para el bote-pronto, la moda pues, ha sido “la falta de reformas estructurales” ¿Explícitamente cuáles? Quien sabe… el chiste es responder informado, motherno, investido de harta exigencia ciudadana y de notable rugido cuasi-empresarial.

Hoy somos esclavos de Douglass North y de Fajnzylber.

Pero, como decía aquel clasico: “Que no haya ilusos, para que después no haya desilusionados” Conviene pues, darle una leída a Dani Rodrik (en “Rethinking Growth Policies in the Developing World” Harvard University)

“En primer lugar, al tratarse de una larga lista de reformas institucionales todavía definidas en términos relativamente vagos, tales como abatir la corrupción, o establecer un Estado de Derecho, o bien flexibilizar el mercado laboral; y cuya vinculación con el crecimiento económico es, en el mejor de los casos, muy difícil de medir, la segunda generación de reformas difícilmente puede discutirse racionalmente.

En caso de que no produzcan los resultados esperados, siempre se puede argumentar que falta algo en la reforma de tal o cual aspecto del entramado institucional, o que, como seguramente será imposible tener todas las reformas al mismo tiempo, falto esa reforma crucial.

El contexto estructural ideal es entonces un horizonte que se aleja conforme avanzamos hacia él”.

domingo, 7 de marzo de 2010

El puto limón


En su Tragicomedia Mexicana, José Agustín hace la crónica de “El puto limón”. Frase que según esta desenfadada trilogía literaria, utilizaba José López Portillo cuando, como Secretario de Hacienda, era llamado a Los Pinos por el entonces presidente Luis Echeverría.

¡El Presidente no mea! Exclamaba López Portillo después de 14 horas de multitudinarias reuniones, donde lo mismo se hablaba de apoyar con nuevos subsidios al cultivo nacional del limón, que de los supremos derechos y deberes de los entonces tan cacareados países tercermundistas.

Hastiados de la retorica, vendrían las exigencias sociales para tener gobiernos menos discursivos y mas ejecutivos, degenerando luego en políticos de febriles activismos gerenciales, en ruidosos aleteos de pajarracos que nunca avanzaron centímetros, en voluntariosos lideres de cabeza hueca, en carismas escenográficos que solo alcanzan para el mitin, o para el spot de galletitas televisivas.

Creo que, salvo contadas excepciones, nuestro país perdió una generación de políticos-políticos, de ideólogos bien plantados en la reflexión, y con el amoblaje intelectual necesario, de hombres de Estado.

Estoy hablando de los Reyes Heroles del PRI, de los Castillo Peraza del PAN, de los Sánchez Navarro en la iniciativa privada, de los Gutiérrez Barrios en la inteligencia gubernamental, de los Muñoz Ledo en la joven tribuna parlamentaria, de los Sepúlveda Amor en la diplomacia internacional.

Hoy, y como dicen los viejos curas de pueblo: “el problema de quien no cree en Dios, es que se le anda hincando a cualquiera”, andamos abrevando en historias de oropel, donde, a decir de comentaristas económicos de teclado veloz, México debe copiarle a Brasil, o a España, o a Corea, llenándose la boca con el supuesto ejemplo de países que en la montaña rusa del capital global especulativo, amanecen ricos para acostarse miserables.

Afortunadamente, a nivel municipal, estatal, y nacional, viene arribando una nueva generación de políticos. Jóvenes que ya asistieron al funeral de suficientes utopías. Jóvenes que no sufren de encuestitis, sino que resuelven problemas, dialogan, responden, concilian, y dan la cara.

Políticos que en la mitad de sus treinta, y en el inicio de sus cuarenta, saben que la política-política, la eficaz y la verdadera, la que construye instituciones; es un arte sumamente complejo; de ideología, de rumbo, de discurso, de destino, de estudio, de cambios y de reformas, de cohesión en el tejido social, de plan y de estrategia.

No la política de Robert McNamara, aquel Secretario de Defensa estadounidense que pensó que ganaría en el vietcong llevando puntual estadística de cadáveres, ignorando así el honor y el orgullo ancestral del pueblo vietnamita.

No la política del funcionario que ve un menesteroso y solamente corre a registrarlo en algún tecnocrático programa de asistencialismo, sino que ahí mismo saca 40 pesos de su bolsillo, y se los da para que pueda comer algo desde ya.

No aquella política del funcionario que termina por convertirse en el rutinario socialité oposicionista de las ocho columnas locales.

(Publicado en La Opinión Milenio. Domingo 7 de Marzo de 2010)

miércoles, 3 de marzo de 2010

El Retorno de la Historia


Nunca he tenido un Toyota. Aun así, durante los últimos 10 años creí que la calidad de estos vehículos era indiscutible.

Durante la última década también pensé que gracias a la moneda común Euro; las economías más poderosas de la Unión Europea, (Alemania, Francia) en algún momento lograrían disciplinar las finanzas públicas de las menos robustas (España, Italia)

Me familiarice con la metáfora de que la economía estadounidense siempre sería la locomotora del crecimiento económico mundial.

Entre otros clasicos del nuevo orden mundial, leí tambien “El Fin de la Historia” y “La Construcción del Estado” de Francis Fukuyama; “El Próximo Escenario Global” de Kenichi Ohmae; “La Tierra es Plana” de Thomas Friedman; y “El Choque de Civilizaciones” de Samuel Huntington.

Pero, hoy termine de leer “El Retorno de la Historia y el Fin de los Sueños” de Robert Kagan.

Y me quedo pensando...

Habrá que tener los ojos bien abiertos, pues se nos están acabando las certezas que trabajosamente construimos para iniciar el siglo XXI.

domingo, 28 de febrero de 2010

Cerebros minimalistas


“He decidido evitar en lo posible, conversar con personas que son perezosas para pensar”

Me dijo bromeando, pero si confiándome cierta desesperación, un querido amigo. Y no. No se trata de un tipo excéntrico, fanático, o antisocial, Es un hombre benévolo y empático. “Inteligente emocional” diría Daniel Goleman. Con credenciales académicas y profesionales que pasan cualquier aduana.

Por carencias formativas derivadas de una desventaja física o socioeconómica se comprende que alguien presente dificultades para razonar. Pero es injustificable cuando resulta de la elección consciente, de la comodina omisión, de la flojera.

Infortunadamente, siempre será más cómodo apoltronarse frente a una pantalla, ser consumidor pasivo de basura mediática, vivir de opiniones prestadas, esgrimir intensa especialización para justificar escasa cultura general, hablar de oídas, fayuquear ideas, disfrazarse de sabio presumiendo escepticismos, o argumentar ante fenómenos complejos con frases sacadas de algún librejo de “autoayuda y superación”.

Es la trampa del mínimo esfuerzo intelectual, que banaliza, que atrasa, que impide la genuina comunicación interpersonal.

En lo personal no me amarga, cada quien su vida… pero como parte de un colectivo sí me inquieta, pues las sociedades ignorantes, los países intelectualmente deficitarios, difícilmente resuelven sus problemas y alcanzan el desarrollo.

Aquí siete sencillas viñetas sobre fallas comunes en un razonamiento perezoso:

1.- La Coca-Cola emborracha, o pensar que la característica visiblemente constante es necesariamente la causa común. Sí embriaga tomar ron con coca, después brandy con coca, y luego tequila con coca; aun así no podría pensarse que dicho refresco es el causante.

2.- El cerdito de los tamales navideños, o pensar que si durante un periodo largo de tiempo cualquier evento se ha mantenido constante, la probabilidad de que siga invariable es creciente. El cerdito al que se le da de comer todos los días confirma su creencia de que la regla general de la vida es que lo alimenten gratis, sin embargo conforme se acerca la cena navideña la probabilidad de que esto seguirá sucediendo tiende a cero.

3.- Mi gran noche de casino, o la falacia lúdica de pensar que dichos juegos son “juegos de azar”, cuando el azar no tiene nada que ver con las reglas de operación de un casino, que están hechas para que la certeza matemática de salir desplumado sea siempre altísima.

4.- Not Guilty, pero tampoco inocente, o pensar que la ausencia de pruebas que confirman culpabilidad, son por sí mismas, pruebas que aseguran inocencia. (Un ejemplo para el gozo de los hipocondriacos: la ausencia de evidencia de enfermedad en un examen médico, no significa evidencia de salud del paciente)

5.- Los regalos provocan la navidad, o pensar que en toda situación, el efecto se presenta después que la causa.

6.- Comprender a Osama Bin Laden, o pensar que explicar, comprender, justificar, y compartir, son sinónimos. Precisamente porque no compartimos ni justificamos el terrorismo, es necesario explicárnoslo y comprenderlo, para poder contrarrestarlo.

7.- Descartar falazmente lo necesario, para pontificar sobre la imposibilidad de alcanzar lo suficiente. “No planeo algún presupuesto personal porque no tengo capacidad financiera”. Cuando ineludiblemente, planear lo necesario es condicionante para ejecutar lo suficiente.

(Publicado en La Opinión Milenio. Domingo 28 de Febrero 2010)

domingo, 21 de febrero de 2010

Teoría de los accidentes aéreos


“Y esto se los voy a dar como un consejo: si algún día tienen la idea o la necesidad de abandonar este país para ir a algún otro país, vayan en la línea aérea de aquel país al cual van a llegar”.

Aconsejaba Polo Polo en Viaje a España, la rutina cómica que hace ya 24 años lo hiciera popular.

Así, invitaba a su auditorio a considerar el peligro de llegar a México en un vuelo de Braniff International, donde el piloto (Peludo, güero, ojo azul, manga corta; lo describe), solicita en inglés a la torre de control instrucciones para aterrizar, al tiempo que los controladores locales solo atinan exclamar al unísono un perplejo ¿Queeeé?

Por supuesto es solo un chiste. Las reglas mundiales de la aviación comercial obligan a pilotos y controladores aéreos a intercambiar instrucciones siempre en idioma inglés, y a utilizar vocablos específicos para evitar confusiones.
(De ahí que cuando informan la matricula de la aeronave, los pilotos se sienten hechos a mano pronunciando con un tono bastante mamila claves como Alfa, Bravo, Tango, Delta, Charlie…)

Pero, ¿Persiste alguna correlación entre el riesgo de accidente aéreo y la nacionalidad de los pilotos? El periodista británico Malcom Gladwell afirma que si. En su best-seller “Outliers” (Fueras de serie) dedica todo el capitulo siete a presentar sus argumentos.

En el decenio 1988-1998 Korean Air mantuvo una tasa de incidentes de 4.76 por millón de vuelos, (esto es diecisiete veces superior al promedio tolerado a cualquier línea aérea por la Autoridad de Aviación Federal)

Delta y Air France suspendieron su asociación con esta aerolínea, el ejército norteamericano prohibió a su personal volar en ella, y funcionarios de la aeronáutica canadiense le cancelaron permisos de sobrevuelo y aterrizaje en su espacio aéreo.

Suren Ratwatte, un piloto veterano experto en las fallas humanas que intervienen en los desastres aéreos, analizo las cajas negras, y escucho a detalle las ultimas frases de las tripulaciones accidentadas.

Ratwatte identifico un patrón de comportamiento fatal: Los copilotos nunca alertaron con firmeza a sus capitanes de los peligros que detectaron, tampoco cuestionaron las decisiones de vuelo que sabían fueron arriesgadas.

Conducir un enorme 747 requiere de las maniobras y la pericia conjunta de dos pilotos que en teoría deben trabajar en equipo, pero cuando uno de ellos teme, o tiene un excesivo respeto por la jerarquía del otro, hay peligro.

Diversas culturas, y notoriamente la coreana; son así. La jerarquía modula la comunicación. Los floridos rituales y las cautelosas mitigaciones para hablarle al jefe son utilizadas hasta inconscientemente.

El psicólogo holandés Geert Hofstede lo denomina “índice cultural de distancia al poder”. Donde, en algunas culturas latinas y orientales, la comunicación entre jerarquías se complica con seis grados de asertividad descendiente.

Desde la más firme orden directa (Gire treinta grados el timón del avión ahora); la manifestación de una obligación compartida, (Pienso que debiéramos desviar a la derecha); la sugerencia al superior (Seria buena idea esquivar la tormenta); la consulta al superior (¿En qué dirección esquivaremos la tormenta?); la preferencia insinuada (Creo seria atinado virar a la derecha), hasta la mas tímida indirecta, (No parecería aconsejable atravesar esa tormenta).

Para terminar cuatro puntos: (1) El idioma inglés es el que menos distancia al poder tiene, por ejemplo, la palabra “usted” no existe. Le sigue el idioma alemán, que por su tono imperativo, también tiene poca distancia al poder.
(2)Korean Air corrigió sus protocolos de comunicación interna y sus índices de vuelo son ahora normales.
(3) Si no lo ha hecho ya, le recomiendo leer el libro de Malcom Gladwell que menciono, también de él son geniales dos libros más, Blink, y The Tipping Point, todos publicados en México por editorial Taurus.
(4) El chiste de Polo Polo está disponible en Youtube.

(Publicado en La Opinión Milenio. Domingo 21 de Febrero de 2010)

jueves, 18 de febrero de 2010

Coming Soon...


¿Cuál es la relación entre:

El cómico mexicano Polo Polo con su famoso chiste Viaje a España,

El periodista británico Michael Gladwell con su Teoría étnica de los accidentes aéreos,

El psicólogo holandés Geert Hofstede con su Índice intercultural de distancia al poder?

La respuesta en mi siguiente columna dominical de La Opinión Milenio (próximo post)

martes, 16 de febrero de 2010

Echándole Números


En ocasiones hago esta pregunta a mis alumnos en la Maestría en Administración de la Universidad Iberoamericana.

Mi intención es propiciar un rato de diversión, pero también explicar y ejemplificar algunos sencillos indicadores económicos.

La pregunta es: Si Dios hubiera concedido responderte tres preguntas para orientarte en la elección del país donde, atendiendo su nivel de oportunidades, quisieras nacer, ¿Cuáles serian estas 3 preguntas?

Las respuestas estándar que generalmente obtengo son:
(Agrego también las respuestas)

¿Cuál es el país con mayor PIB? Estados Unidos, con 14, 264,600 millones de dólares. La economía de EEUU es mayor que la sumatoria de Japón, China, Alemania, y Francia, países que le siguen como los más ricos del mundo. También es 14 veces mayor que la de México.

¿Cuál es el país con mayor PIB por persona? (PIB per cápita) Luxemburgo con 78,559 dólares de PIB per cápita anual. El PPC de México es de 14, 495 dólares anuales.

¿Cuál es el país con menor desigualdad económica? Suecia con un coeficiente de Gini de 0.23 (medida de desigualdad en el ingreso cuyo rango de 0 a 1, indica menos desigualdad conforme más cerca de cero sea) El coeficiente de Gini en México es de 0.48 (2008)

¿Cuál es el país con mayor índice de felicidad? Costa Rica en primer lugar, México en el lugar 23 de un total de 150 países encuestados.

¿Cuál es el país con menor índice de violencia? Canadá, Australia, Chile, y los Países Nórdicos tienen los menores índices de violencia. Irak, Rusia, y Pakistán tienen los mayores índices de violencia. México está calificado entre los países con violencia superior al promedio mundial.

¿Cuál es el país con mayor superávit de hombres? China, por su política de natalidad tiene 130 hombres por cada 100 mujeres. En México 96 hombres por cada 100 mujeres.

¿Cuál es el país con mayor superávit de mujeres? En Estonia, Letonia, Lituania, y Rusia, en promedio hay 100 mujeres por cada 83 hombres. En México (ya lo vimos) hay 100 mujeres por cada 96 hombres.

Fuentes: World Bank, FMI, Inegi, Global Peace Index, CIA World Fact Book.

domingo, 14 de febrero de 2010

Instrucciones para ganar el Nobel de economía


Paul Samuelson obtuvo el premio Nobel de economía en 1970. Fue asesor personal del presidente Kennedy, y profesor en el Instituto Tecnológico de Massachusetts. Su libro “Economics: An Introductory Analysis” ha vendido más de dos millones de ejemplares en 9 idiomas diferentes.

Samuelson dio una conferencia en 1970, donde los asistentes, (alumnos y maestros de varias universidades europeas) le preguntaron cuales eran las claves para ganar el premio Nobel de economía.

Enrique Belocopitow analiza la respuesta que dio Samuelson: “Lo primero es tener grandes maestros, y en su caso se consideró afortunado. Entre otros de sus maestros citó a Wassili Leontief, premiado luego con el Nobel en 1973.

Lo segundo, es trabajar con grandes colegas y compañeros. La bendición que tuvo Samuelson en ese sentido le hace citar a James Tobin y Robert Solow, premiados 13 y 17 años después respectivamente.

En tercer lugar deben tener alumnos brillantes, y dado el gran número de discípulos de Samuelson, éste sólo se animó a dar tres ejemplos. Ellos fueron Lawrence Klein, Robert Mundell y Joseph Stiglitz, los que ganaron bastante después el Nobel, en 1980, 1999 y 2001 respectivamente.

La cuarta condición indicada por Samuelson es que deben leerse los trabajos de los grandes maestros, para lo cual cita a siete de ellos. Dos, Bertil Ohlin y Gunnar Myrdal, fueron premiados cuatro y siete años después de que se escucharan estos consejos de Samuelson en 1970.

La quinta condición es la suerte. Evidentemente Samuelson acertó en la cita de sus maestros, compañeros de investigación, discípulos e investigadores cuyos trabajos deben leerse: entre todos ellos hubo ocho que recibieron el premio años después de que él los citara. Samuelson tenía un ojo bien entrenado para detectar a los futuros galardonados.”

Por su parte, Federico Sturzenegger escribe sobre Paul Krugman:
“Largamente merecido resulta el Premio Nobel en Economía 2008 para Paul Krugman, un profesor tímido, pero dotado de una inteligencia prístina y una pluma tanto ácida como provocadora. Los trabajos de Krugman tienen una marca registrada. Plantean un modelo a primera luz ridículamente sencillo que logra explicar alguna paradoja fundamental de la economía.

Para ello no usa técnicas complejas, sino herramientas que están al alcance de un estudiante novato. En una primera lectura, uno no puede creer cómo un esquema tan sencillo puede explicar algo tan complejo.

Pero sucede que luego de que un ejército de colegas, estudiantes y hasta aficionados salen a demostrar que Krugman se equivocaba, que lo suyo es una construcción falaz, un ejercicio abstracto, que no resistiría las complejidades de la realidad, encuentra que, independientemente de todo lo que se quiera agregar, las conclusiones del modelo original siempre siguen en pie.

Esto es así porque, en realidad, Krugman había llegado al meollo de la cuestión y sus construcciones eran sencillas porque habían despojado al problema de todos los aditamentos y distracciones innecesarias”

Por último, vale recordar la frase en aquella carta de recomendación que escribió un profesor de John Nash, dirigida al comité de admisiones del doctorado en la Universidad de Princeton. Solo una línea bastó para que Nash fuera aceptado:
“Este hombre es un genio”.

(Publicado en La Opinión Milenio. Domingo 14 de Febrero 2010)

jueves, 11 de febrero de 2010

Invertimos en personas



Existen inversionistas que juegan antes de los vaivenes de las bolsas de valores.

Son quienes invierten en la etapa primaria de una empresa pequeña, ayudándola a madurar con su pericia administrativa, sus contactos de negocios, y su visión empresarial; para luego, realizar una sustancial ganancia cuando dicha empresa prospera y emite acciones.

Este negocio se llama Capital de Riesgo, (Venture Capital) y en México está todavía en pañales.

Los más famosos “capitalista de riesgo” (Warren Buffet, María Asunción Arumburuzabala, por ejemplo) afirman que cuando eligen donde invertir, en primer lugar consideran la pasión, el perfil, y la entrega de las personas que fundan y dirigen la empresa.

“Invertimos en personas” dicen.

Bueno, toma el rol de capitalista de riesgo, y por favor participa con una respuesta a este blog.

Según las fotografías de sus directores ejecutivos, ¿En cual empresa invertirías?

miércoles, 10 de febrero de 2010

Sobre los Mercados


Geniales definiciones que desafian dicotomías estériles.

No existe "El Mercado". Más bien, existen muchísimas maneras de construir dominios de intercambio, cada uno de ellos reflejando expresiones y nociones colectivas previas sobre quién cuenta, y qué es valioso o útil.
Daniel W. Bromley (1997)

Un mercado competitivo, -el arquetipo de las instituciones privadas-, es en sí mismo un bien público.
Una vez que se genera un mercado competitivo los individuos pueden entrar y salir libremente, ya sea que contribuyan o no con el costo de generarlo y mantenerlo. Ningun mercado puede existir por mucho tiempo sin instituciones adyacentes que lo mantengan.
En escenarios reales, las instituciones publicas y privadas no existen en mundos aislados, estan entretejidas y dependen unas de otras.

Elinor Ostrom (1990)

lunes, 8 de febrero de 2010

¿Qué estoy leyendo?


Hoy me lo traje de Gandhi.

Casi listo...
Puse ya la cafetera; (partes iguales de Monky y de Finca Veracruz) y encendí un Cohíba que me regaló Miguel.

Por cierto, también de Umberto Eco la frase:

"Los libros son de esa clase de instrumentos que, una vez inventados, no pudieron ser mejorados, simplemente porque son buenos. Como el martillo, el cuchillo, la cuchara o la tijera."

domingo, 7 de febrero de 2010

Volver con la memoria


“El terreno menos árido de la conversación hecha escritura” Así define Jaime Muñoz Vargas a la entrevista como género literario. “Un genero donde la tensión entre los dos polos del dialogo se resuelve a favor del interés, y el lector sale ganando” Apunta nuevamente Jaime.

Según Julio Ortega, ningún escritor ha sido más entrevistado que Borges. Entrevistas éstas, que trasmutaron luego en argamasa para su colosal y personalísimo mito.

Por su parte, Elena Poniatowska imprimía un carácter novelesco a sus entrevistas, publicadas en los deliciosos ocho volúmenes de “Todo México”. Un serial donde, provocados por la agudeza inquisitiva de la Poniatowska; expusieron creencias, desahogaron recuerdos, y mostraron inevitables flancos, personajes como El Santo, Irma Serrano la Tigresa, Luis Buñuel, García Márquez, Lola Álvarez Bravo, Cantinflas, y decenas de entrevistables mas.

Recién me despaché “Volver con la memoria”. Un libro publicado en 2009 por la editorial Cal y Arena, donde Rolando Cordera recoge para la imprenta las 26 entrevistas que entre 1997 y 1998 fueron transmitidas por el canal 22 en el programa semanal de Nexos.

Cordera, (Economista, profesor emérito, y miembro de la Junta de Gobierno de la UNAM) ofrece este libro a los jóvenes abrumados en el siglo XXI por los cambios y por los signos encontrados.

En su prologo invita a los amenazados por economías abiertas, por mentes cerradas y por acríticos catecismos de moda, a un recorrido por el magisterio inteligente y generoso de 26 memoriosos: intelectuales, políticos, hombres y mujeres de la ciencia, el arte y la cultura.

En sus páginas: Jaime Sabines recuerda sus inicios como escritor, cuando comprendió que además debía ejercer algún oficio alterno para sobrevivir, pues vio al gran Pablo Neruda solicitar donativos para la edición de su “Canto General”, en la casa de María Asúnsolo.

Teodoro González de León evoca su aprendizaje con el genio del urbanismo Le Corbusier, recordando al maestro francés ya cansado, pausado, triste, cuya mejor herencia, reconoce González de León, es la arquitectura que emerge desde el silencio.

Juan Sánchez Navarro, (abro el paréntesis para hacer notar cuanta falta les hace a los organismos empresariales actuales la fortaleza y la lucidez de un ideólogo de similar calibre) opina sin ambages que los empresarios políticos son los peores empresarios que pueden existir para el bien del país, advirtiendo contra ese capitalismo decimonónico.

Antonio Ortiz Mena afirma (me permito subrayar que en su calidad de artífice y partícipe), que la base del llamado desarrollo estabilizador fue evitar la inflación con una sencilla formula económica para México: No gastar lo que no se tiene.

Así pues, en “Volver con la memoria” encontramos también entrevistas a Dolores Olmedo, Miguel León-Portilla, Sergio Pitol, José Luis Cuevas, Griselda Álvarez, Andrés Marcelo Sada Zambrano, Juan Soriano, Álvaro Mutis, Pedro Ramírez Vázquez, y más.

Léalo, es un presente, y el presente como historia.

(Publicado en La Opinión Milenio. Domingo 7 de Febrero de 2010)

jueves, 4 de febrero de 2010

Ladrillos y Cerdos


James O´Neill, economista en jefe de Goldman Sachs invento en 2002 el término BRICs.

En su original ensayo “Dreaming with BRICs: The Path to 2050” argumentaba que Brasil, Rusia, India, y China serian los “ladrillos” que sostendrían la economía mundial hacia el 2050.

Bueno, para quienes gustan de acrónimos pegajosos; viene ya popularizándose el vocablo PIGS; para referirse a Portugal, Irlanda, Grecia, y España (Spain).

Países miembros de la Unión Europea, quienes por sus desbalances macroeconómicos, ponen en entredicho la solidez y el futuro de esta unión monetaria.

domingo, 31 de enero de 2010

Una Mujer y Tres Nobeles


Algunos amigos, académicos y periodistas, me han solicitado que escriba sobre Elinor Ostrom y su teoría de la gobernanza de los bienes comunales.

Ostrom gano en 2009 el premio Nobel de Economía, pero diez años antes ya el Fondo de Cultura Económica, y la UNAM; habían publicado su libro “El Gobierno de Los Bienes Comunes. La Evolución de las Instituciones de Acción Colectiva”

Entonces, subo a hurgar en mis libreros, y me traigo el citado texto, y un par más de John Nash y de Douglass North. Digo, si me piden inaugurar la sección de complacencias, pues tengo derecho a interpretar la melodía completa.

Iniciaban los años noventa, el tema en México era el TLC-NAFTA. Detractores y porristas esgrimían sus argumentos. En las matriculas universitarias abundaban los aspirantes a licenciados en comercio exterior, en aduanas, y en relaciones internacionales.

Todo lo que tuviera el barniz de libre comercio, de competitividad, de globalización, encandilaba la vista, aturdía el tímpano, y engolaba la voz. Ponencias y congresos a granel, donde el verbo COMPETIR, proliferaba; aburría, nietzscheano, en un eterno retorno.

Pero nos equivocamos, a mi juicio pecamos de omisión, o de cortedad de miras. La Comunidad Económica Europea nos demostró que para la conformación de bloques geoeconómicos, el verbo correcto no es competir, sino cooperar. Hoy seguimos atorados con el paradigma de la competencia, y hemos dedicado poco tiempo a desarrollar el paradigma de la cooperación.

Y es aquí donde llamo a escena a John Nash. El economista más famoso del mundo (Hollywood le hizo su película: Una Mente Brillante, estelarizada por Rusell Crowe).

Nash demostró mediante matemáticas de teoría de juegos, que existen equilibrios suboptimos, es decir situaciones en las cuales si se compite, se obtienen menores beneficios totales que cuando se coopera.

Ahhh, pero ya en situaciones de mayor complejidad social, el punto es que las partes, para cooperar requieren un marco cultural y/o institucional donde exista confianza, compromisos, derechos, obligaciones, reglas, e incentivos.

Es aquí donde hace triunfal entrada Douglass North, impulsor de la corriente económica del Neo-Institucionalismo, donde se afirma que las instituciones, su estructura, y su funcionamiento, son la clave para conseguir los arreglos sociales y políticos que conducen al desarrollo económico.

(A propósito: para los admiradores de Denise Dresser, no se molesten si les digo que sus aplaudidos discursos básicamente son Neo-Institucionalismo para principiantes).

Pero, ¿Qué pasa con los bienes comunes? Aquellos bienes, (agua, bosques, tierras, derechos mineros o pesqueros) que son indivisos por naturaleza o por conveniencia; y cuya explotación, propiedad y gestión pertenece a una comunidad.

¿Están condenados a la tragedia de los bienes comunes? (Cuando algo “es de todos en general y de nadie en particular” se produce un incentivo para que individualmente se maximice la explotación conduciendo a la extinción acelerada del bien común). ¿Deben los bienes comunales necesariamente ser privatizados o estatizados para optimizar su uso y asegurar su sustentabilidad?

Elinor Ostrom demostró que no. Mediante el estudio sistemático y la evidencia empírica arrojada por más de 1500 casos reales, (exitosos y fracasados), de propiedad y gestión de bienes comunales en diversos países, extrajo los principios teóricos, es decir las reglas mínimas de gobernanza que requieren las asociaciones o instituciones de propiedad colectiva para asegurar el éxito sustentable en la gestión de bienes comunales.

Ostrom resolvió pues, esa tendencia que los bienes comunales tienen hacia los equilibrios suboptimos (Nash), revelando la estructura institucional (North) apropiada para su gestión sustentable. Por eso gano el premio Nobel. Nada mas y nada menos.

Para terminar, convendría que en los debates respecto a la utilización, explotación y sustentabilidad de los recursos naturales, trascendiéramos de una buena vez ese enfoque limitadamente “ecologista” donde con índices moralistas y criterios bucólicos únicamente se señalan responsables mediante una estridencia cada vez mayor.

La experiencia mundial nos dice que el uso sustentable de los recursos naturales no es un tema que se resuelve propalando culpas ecológicas. Es un tema multifacético, de estructuras, de instituciones, de acuerdos, y de incentivos; sociales, políticos, y económicos.

(Publicado en La Opinión Milenio. Domingo 31 de Enero de 2010)

sábado, 30 de enero de 2010

Antros libres de riesgo mortal por humo de cigarro



Lo dice Ricardo Medina en su columna Semana Inglesa de El Universal

“Tal parece que es más fácil dispararle a alguien en un bar que encender un cigarrillo ahí en donde los moralistas reglamentos lo prohíben bajo amenaza de grandes penas”

lunes, 25 de enero de 2010

Brasil no es un Modelo para México


Para un programador trabajar en Google. Para un crack futbolero jugar en el Barcelona. Escribir para The New Yorker en EUA. Colaborar en Nexos, en Letras Libres, o ganar el Jorge Ibargüengoitia; para un intelectual mexicano.

Alguna vez afirme en un programa de debate televisado, que una manera relativamente sencilla de tener una buena aproximación respecto a la calidad académica de alguna Universidad, es conocer cuánto pagan a sus profesores.

Lo mismo digo para los medios escritos. Cualquier periódico o revista tiene que pagar bien a sus columnistas. Digo, si quiere tener a los mejores. La otra opción es jugar en la liga amateur de la opinión publicada.

Lo comento porque Time Warner no escatima en honorarios y viáticos para sus colaboradores. De ahí que su revista y su canal de negocios (Expansión, y CNNExpansión) son, en el ámbito financiero y empresarial, los más respetados en México.

Pues bien, recién termino de leer el artículo que mi colega en Expansión, Hernán Iglesias Illa, (Un tipazo: argentino, casado en Rusia, ciudadano itinerante entre el DF y Nueva York, escritor ganador del premio Seix Barral) ha publicado sobre Brasil.

Hernán; sin hablar de oídas, y solo después de pasar semanas recorriendo ese país, y entrevistándose con académicos, con financieros, con hombres de negocios, con líderes políticos, y hasta con los imprescindibles, (y sabios) taxistas; concluye que, en lo económico, México no debe, absolutamente, tener algo que envidiarle o copiarle a Brasil.

(Claro que en Futbol sí es “otro cantar”)

¿Sus argumentos?

Conózcalos en www.cnnexpansión.com

domingo, 24 de enero de 2010

¿Morirán las Marcas?



Rescato para el Blog mi reseña del Libro "Private Label Strategy".
Publicada en CNNExpansión.


PRIVATE LABEL STRATEGY: HOW TO MEET THE STORE BRAND CHALLENGE
Autores: Nirmalya Kumar, Jan-Benedict Steenkamp.
Harvard Business School Press. 2007
.

¿Qué porcentaje de las ventas totales en las categorías de producto corresponde a marcas propias del detallista?

En el mundo, se estiman en 14%; en Estados Unidos en más de 20%; y en México apenas llegan a 4%, pero van creciendo

En productos como papel higiénico, detergente, refresco, cereales y enlatados, las marcas propias trascendieron hace tiempo la base de la pirámide y aprovechan un fenómeno social llamado El Nuevo Lujo: consumidores que ahorran en genéricos de uso diario para asignar mayor presupuesto a gastos sibaritas en especialidades diferenciadas.

Y éste es el reto para algunos ejecutivos de mercadotecnia, que ya compiten con sus mayores canales de distribución, donde el anaquel sólo tiene espacio para cuatro marcas: la siempre preferida, la barata, la novedosa... y la del dueño de la tienda.

¿Qué hacer? Aquí la contribución del libro, que analiza las jugadas estratégicas de marca propia que desarrollan hoy los canales minoristas. Y las respuestas eficaces que los fabricantes también exploran.

Los autores incluyen casos reales donde fabricantes y minoristas ganaron compitiendo; y donde ganaron cooperando, con herramientas para que el lector determine y haga lo que más conviene en su caso.

El capítulo final del libro lanza esa pregunta, tan provocativa como ya frecuente: ¿Morirán las marcas?

martes, 19 de enero de 2010

Spota y el Prínosaurio


Para Carlos Castañón Cuadros
Politólogo, Historiador, y Amigo.

Aprendí a leer a los 4 años. No lo apunto como presunción de Nerd, sino como testimonio y agradecimiento a los esfuerzos de mi querida tía Susana. Maestra normalista ella, dura y entregada, como las profesoras de antes.

Leo rápido. Algunos creen que solo “hojeo” los libros o revistas. Puedo leer también al revés, digamos un apretado documento sobre un escritorio cuando me paro frente a él. (¡Chin! Ya me delate).

Nunca tome cursos de “lectura rápida”. Creo que es consecuencia de una antigua costumbre que tuve: leer detalladamente anuncios espectaculares, letreros comerciales, cualquier cosa escrita; montado en las prisas de pasajero en un cafre-camión urbano.

Pues bien, desde hace meses quería escribir sobre Luis Spota. Un autor que recibió duras críticas por su prosa, (facilona, apuntaban); y por su temática, (predecible, acusaban).

Un escritor que nunca fue aceptado en los círculos intelectuales, porque inicio ganándose la vida como reportero de guardia, cronista taurino, y hasta comisionado de box y lucha en el Distrito Federal. Un autor que escribió 28 novelas, y que reimprimía (¡y vendía!) más del 100 mil ejemplares por año, bajo el sello editorial Grijalbo.

Quería escribir sobre él, pues hace poco recordaba ese primer día (el primero de otros tantos) cuando mi madre llego con una caja de libros para mí, todos de Luis Spota, cuadraditos, olorosos.

A mis ocho-diez años abrí ojos a una panorámica enorme. “Mas cornadas da el hambre” o las peripecias de un lumpen-novillero. “Casi el Paraíso” o la crónica de sociales del México kitsch, aquel de las primeras fortunas producto del desarrollo estabilizador.

Pero sobre todos, su tetralogía: “La costumbre del Poder”. Un mural novelado, insinuado, gesticulado casi; de los usos, abusos, y costumbres de la política, de los políticos, y de las elites. Hijos, entenados, y cachorros, de aquel país inmensamente prínosaurico de los años 60s, 70s y 80s.

“Palabras Mayores” o el ritual del tapadismo visto por el fiel de la balanza. “El Primer Día” o el desconcierto de un ex-presidente cuando desde ya empieza a apestar. “Retrato Hablado” o el génesis de la oligarquía industrial norteña. “Sobre la Marcha” o la cargada de búfalos en campaña presidencial.

Mi preferido: “Los días Contados” Un recuento de andanzas, en primera persona y ya en cama hospitalaria; de un ex General del Ejercito, ex Diputado, ex Senador. Ex Gobernador, e irremediablemente rico terrateniente, quien con su inocencia cínica de viejo, me recuerda aquella inmortal frase atribuida a Gonzalo N. Santos: En política, la moral es un árbol que da moras.

Por eso, para los nuevos políticos, muy bien que lean a Roderic ai Camp, a Raymond Buve, a Robert Pastor, a Daniel Cosío Villegas, a Martín Luis Guzmán, a Samuel Ramos, a Paz; pero por favor… nunca dejen de lado a Spota.

domingo, 17 de enero de 2010

Vivir 100 Años


Si usted ha tenido hijos a partir del año 2000, es muy probable que éstos lleguen a cumplir 100 años y tengan mejor salud que las personas que hoy tienen 65 años.

Hace 250 años la esperanza media de vida era de 30 años, uno de cada cinco niños moría antes de cumplir 2 años. Alejandro Magno conquisto territorios antes de cumplir 20 años, y murió víctima del paludismo a los 33. La vida tenía prisa porque era corta, y el concepto de adolescencia no existía.

Kaare Christensen, profesora del Centro de Investigaciones sobre el Envejecimiento de la Universidad de Dinamarca, publicó recién el estudio “El envejecimiento de la población. Los desafíos que hay que enfrentar” Conjuntamente con científicos de Wharton, y del Instituto Max Planck de Investigaciones Demográficas, este estudio ofrece interesantes conclusiones.

Dinamarca, Japón, Canadá, Australia, y Nueva Zelanda, han ganado 30 años adicionales en la esperanza media de vida de su población menor de 10 años. Por el grado de desarrollo en nutrición y servicios médicos en dichos países, es probable que en las próximas décadas no sufran el deterioro en el número de personas económicamente activas, pues si bien su tasa de natalidad es baja, (menos jóvenes entran al mundo laboral) su tasa de jubilación también lo será.

Cuando la Seguridad Social entró en vigor, en los años 30, la expectativa de vida era bastante menor. En realidad, nuestro concepto de edad ‘normal’ para jubilarse se basa en el sistema alemán, que fijó la edad de 65 años para la jubilación, ya que la mitad de la población de la época jamás alcanzaba esa edad.

Se trataba, por tanto, de un sistema de jubilación que funcionaba, pues cubría sólo aquellos pocos que sobrepasaban el límite de esperanza de vida de entonces.

Hoy ningún sistema jubilatorio basado únicamente en las aportaciones de los “nuevos” puede funcionar. Los cálculos actuariales de aquella época permitían esta especie de obligatoria -pirámide Madoff- social. Hoy ya no.

De ahí la creación de esquemas jubilatorios de ahorro definido, (aportaciones a las afores) donde realmente la persona está pagando una especie de seguro inverso, pues no solamente tenemos el riesgo de morir jóvenes, sino ahora también el “riesgo” (y el costo) de seguir mucho tiempo viviendo viejos.

Las personas tendrán que adquirir pronto un conjunto de habilidades que no sólo les permita conseguir el primer empleo o que las prepare para la profesión-oficio que deberán ejercer en los próximos 20 años, sino que también las ayude a encontrar diferentes carreras de 20 años de duración cada una a lo largo de una prolongada vida.

Eso va a exigir un enfoque muy diferente en la educación, de tal modo que las personas vuelvan periódicamente a la escuela para aprender nuevas capacidades laborales, en vez de que trabajen con un conocimiento “congelado” conseguido en un punto determinado de sus vidas.

Puesto que el estudio muestra una reducción significativa en la tasa de mortalidad de las personas más viejas, ¿esto significa que un número mayor de personas va a trabajar más, y pelear los menos empleos disponibles?

No necesariamente, afirman los autores “Habrá más personas exigiendo mayor atención a la salud, más centros recreativos y otros tipos de bienes y servicios. Por lo tanto, la demanda generalizada de bienes va a aumentar, lo que ayudará a crear los nuevos empleos”.

(Con información de Knowledge-Wharton)

domingo, 10 de enero de 2010

Crisis y Recesión (2)


(Publicado en La Opinión Milenio. Domingo 10 de Enero de 2010)

¿Estamos saliendo de la crisis? No.
¿Estamos saliendo de la recesión? Sí.

El pasado jueves seguí por televisión el juego final entre las Universidades de Alabama y Texas, disputaban el campeonato nacional de la NCAA Football. No soy cronista deportivo, así que no me detendré en los pormenores del encuentro.

No obstante llamaron mi atención cuatro cosas: 1) El Rose Bowl Stadium lleno con más de 90,000 asistentes; aun sin ser “casa” de los contendientes, pues es reglamentario que este partido se dispute en terreno neutral. 2) La capacidad de convocatoria de una “amateur” federación colegial para realizar un evento de esta magnitud. 3) El precio del ticket: 500 dólares el mas barato. 4) La facilidad estructural que existe en algunos países para generar riqueza.

Pues bien, durante los recesos comente en la mesa, que organizar eventos de esta magnitud solo es posible cuando existe una maquinaria de promoción y organización que genera valor.

Donde los participantes (Equipos, jugadores, aficionados, directivos, patrocinadores, agencias de viajes, promotores, hoteleros, autoridades, cadenas televisivas, periodistas deportivos, y cientos de etcéteras mas) tienen incentivos alineados, (todos ganan cuando el evento es exitoso, y todos pierden cuando no lo es)

Tienen sólidos derechos de propiedad (cada quien es dueño legalmente, y responsable jurídicamente de su parte del negocio, nadie puede ser despojado impunemente de sus derechos, y prácticamente no existe manera de apropiarse de los beneficios del otro) y los costos de transacción (los costos de participar, los procesos para ponerse de acuerdo, y los tiempos para resolver disputas) son óptimos.

Pero mas allá del juego referido (que francamente solo utilizo por su simplicidad como ejemplo en mi subsiguiente argumentación) mi punto es que adicional a la recesión mundial, en México tenemos cuarenta años inmersos en una crisis, una crisis de insuficiente crecimiento económico, una crisis de expulsión poblacional, de incapacidad crónica para generar empleos, una crisis donde los indicadores de bienestar se han deteriorado.

¿Por qué? Porque como sociedad tenemos incentivos contradictorios. (Hay gente que gana cuando el resto pierde; monopolios, públicos y privados, que no crean riqueza, sino que se la apropian; y sectores “contreras” que algo ganan obstruyendo los esfuerzos por cambiar).

México es una perinola donde todos quieren ganarle, pero pocos quieren ponerle. Y ya sin petróleo, esto es imposible y resulta suicida.

Tampoco tenemos sólidos derechos de propiedad (Las ideas, los meritos y la tecnología pueden ser fácilmente pirateadas. Los patrimonios y los haberes pueden ser impunemente robados, secuestrados, dañados, casabolseados, y hasta expropiados. Existen miles de vericuetos legales para zafarse gratuitamente de algún acuerdo firmado y reconfirmado. Hay enormes vacios en la transparencia y en la rendición de cuentas, tanto en el servicio público, como también en los negocios privados que tienen socios minoritarios)

Los costos de transacción son enormes, (para abrir un negocio, y hasta para cumplir con el fisco hay que recorrer un tortuoso y costoso camino, crear un empleo no es fácil porque tampoco es fácil despedir a quien lo ocupa cuando este puesto simplemente deja de existir, no es fácil prestar barato al cumplido, porque es caro cobrar rápido al moroso, los juicios son largos, los procedimientos jurídicos son engorrosos, los tramites son eternos)

Así pues, sí estamos ya saliendo de la recesión que vino de afuera (de ese decrecimiento económico provocado por la pérdida mundial de confianza en el sistema y en los activos financieros estadounidenses) El PIB mexicano volverá a crecer a sus pichicatos niveles (nunca sostenidamente mayor al 3% anualizado) Los consumidores estadounidenses vuelven a comprar, y parecerá que lo peor ya ira de salida.

Pero si no cambiamos veloz y profundamente nuestros arreglos sociales, políticos, e institucionales; seguiremos en crisis. Con cada vez menos gente pagando boleto, con mas disturbios e inseguridad en el estadio, con comentaristas internacionales agresivos, sin agencias de viajes dispuestas a traer visitantes, con directivos enajenados, con árbitros corrompidos.

Un estadio violento, pobre, e irrelevante. Donde se realiza un partido que francamente ya a nadie le importa.

No escribo para la catarsis, tampoco soy un analista hocicón contra personas o personajes.

Opto por ser optimista. Nací y quiero a este “país-estadio”, por eso busco desentrañar las razones estructurales, y comprender la lógica del estado actual de las cosas. Sin caer en la perezosa enfermedad de algunos opinadores mediatizados, que únicamente auto organizan monotemáticas quemas de brujas.

Esta es mi perspectiva, una modesta teoría que rescato y que dejo a discusión; acerca de la crisis, y acerca de la recesión en México.

lunes, 4 de enero de 2010

Crisis y Recesión (1)


¿Estamos ya saliendo de la crisis? No. ¿Estamos saliendo ya de la recesión? Sí.

Algunos de mis colegas (¡profesores incluso!) me dicen soy “muy teórico” Como si la teoría no fuera el resultado de la experimentación, del empirismo, de la experiencia pues.

Opino que quien va por el mundo sin una base teórica-conceptual solida, y actualizada, es como aquel que llega a una ciudad y pretende conocerla sin utilizar el mejor mapa. Si es por gusto, pues su gusto será; pero existen retos donde es mejor llegar equipado con el mayor conocimiento disponible, con la mas nitida comprensión de las relaciones causa-efecto.

Si cada quien tuviera que descubrir el mundo desde su sola experiencia, seguiríamos viviendo en cavernas. Si el hombre solo dispusiera de su observación y de su experiencia directa para conocer o inventar algo, por ejemplo, no existiría la aviación comercial.

Para el hombre solo fue posible volar, cuando perfecciono la teoría de la mecánica de fluidos, las fuerzas de ascenso y descenso del aire sobre las superficies planas y curvas.

Aquel iluso que intento volar solo con su “experiencia disponible” se pego plumas a los brazos, aleteo… y se estrello. Se lanzo a “hacer” sin antes “comprender”.

Piense en los médicos del siglo antepasado, cuya “practica” les decía que algunas enfermedades infecciosas se curaban sangrando al paciente. ¿Qué puede resultar de esta ausencia de buena teoría?

Piense en los médicos de hoy, cuya carencia (aun) de una buena relación causa-efecto (una teoría sí) les obliga a practicar quimio y radio terapias, matando células cancerígenas y no.

Hay cosas que no pueden aprenderse únicamente “practicando” porque la idea precede a la acción. Hace 15 años (1995) leí un excelente libro llamado “La Fortuna en la Base de la Pirámide”

El autor, un profesor de la Universidad de Michigan, exploraba las posibilidades de hacer negocios rentables y sustentables atendiendo a los segmentos de minúsculos ingresos.

Tuvieron que pasar casi dos decadas para que se generalizaran los negocios de este tipo, las microfinancieras al estilo Yunnus, los esquemas de autoconstrucción tipo tanda de Cemex, el financiamiento a changarros y electrodomésticos tipo Elektra (aunque este último me parece usurero).

Una buena teoría ayuda a desbrozar mitos, a explicar malos entendidos, a reconciliar situaciones aparentemente antagónicas, o contradictorias. Una buena teoría abre los ojos a mejores abordajes sobre la realidad. Una buena teoría es como unas buenas gafas, nos ayuda a ver las cosas como nunca antes las habíamos visto. Genera comprensión, además de conocimiento.

En fin… todo este rollo viene a cuento por la discusión que existe desde hace meses acerca de que si la crisis vino de afuera, que si el gobierno mexicano tuvo el peor manejo de la crisis, que si ya estamos “saliendo de la crisis”. Que si nunca saldremos de las crisis recurrentes.

En mi próximo post pondré a consideración de los lectores de este blog una teoría… un modesto punto de vista, una perspectiva que espero ayude a abordar estas dudas, a clarificar y hacer mas rentable el nivel de discusión que popularmente, y sobre estos temas, se acostumbra.

domingo, 3 de enero de 2010

Primero de Enero 2010


(Publicado en La Opinión Milenio el Domingo 3 de Enero de 2010)

Interregno

Interregnum: Entre reinos. Espacio de tiempo en que un Estado no tiene soberano. Primero de Enero. Cuando el viejo año murió ya, pero el joven aun no reina.

Es solo una opinión. El primer día de cada año es el mas indolente. Algunos curan crudas mayúsculas, otros ven “harta” televisión. Otros mas, reciclan antiguos videos y amarillentas fotografías familiares bajo el síndrome de “The way we were”. Hay quienes visitan amigos y parientes en una especie de carrusel afectivo.

Se cumplen cuotas domesticas, se intentan impostergables reparaciones caseras, se recalientan tamales, pavos, o piernas; y quizás, en pijamas todo el día, no esperamos la insurrección de algún ejercito zapatista como en aquel ya lejano 1994.

Todavía no hay fuerza para ordenar los nuevos propósitos, tampoco ganas de hacer presupuestos, predicciones o previsiones. Impensable, por ejemplo, hacer ya un recorrido por nuestras columnas de los haberes y de los deberes.

Casi con ternura leemos los editoriales de arrojados (el que nada sabe nada teme) y autoerigidos chamanes del porvenir, futurólogos que madrugan en la obviedad, febriles calculistas de la probabilidad financiera, o amasios de la esperanza económica.

Escucho a Oscar Chávez, y me descubro escudriñando las circunstancias bajo las cuales alguien deja de pensar en el mar, de fijarse en el cielo, porque el rebozo de nuestra llorona republica aun no alcanza para taparnos todos. Sigo con Macondo, la epopeya de un pueblo olvidado, las mariposas amarillas; Úrsula, Melquiades, José Arcadio, Remedios, Amaranta, y Aureliano.

Paso un rato con Edith Piaf, por supuesto La Vie en Rose. Me animo luego cuando escucho Zorba El Griego, siempre me gusto el desenfado de Anthony Quinn en ese film, y su astucia de viejo para llevar serenata en Un Paseo por las Nubes.

Cambio a escuchar Brucia La Luna, Brucia La Terra, la antigua canción siciliana ya tan utilizada en la filmografía mafiosa. Después se me antoja hacer un recorrido rapidín por la llamada Literatura de la Onda.

Por cierto: ¿Qué fue de aquellos ideales contraculturales? ¿A dónde se fueron esas tremendas muchachas izquierdosas? ¿Alguien ha visto recientemente alguna ideología exótica? ¿Y las promesas de la Era de Acuario? Utilizando el revolucionario discurso aquel: tal vez, y solo tal vez, nos hemos lumpen-aburguesado todos.

!Viva el ocio¡ Riego el jardín y desyerbo los geranios; sigo ahora con Peter Frampton, (Baby I Love You Way); Al Stewart, (The Year of the Cat); California Dreamin´; Horse with No Name, Carlos Santana, (Samba pa Tí, Black Magic Woman, y Corazón Espinado).

Bromeando, alcanzo a decirle a mi hijo que cuando escucho la guitarra de Santana, la de Hendrix, la de Clapton, o la de Andrés Segovia; estoy seguro que tenemos algún futuro como especie humana.

Decido no tener algo que reclamarle al 2009, pues ya se fue. En 2010 espero enviar, dar, y recibir más abrazos. Gracias a Dios. Felicidades para todos.