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miércoles, 9 de junio de 2010

¿Qué estoy leyendo? (Tres)


Parábola de Moribundo es una novela absorbente, especialmente divertida. Es la segunda vez que la leo.

Regresaba de la Feria del Libro Guadalajara 2009. Ahí la compre, y gracias a que el piloto de Mexicana-Click tuvo que demorar nuestro aterrizaje en Torreón, alcanzó el tiempo para leerla completa por primera vez.

Absorto en ella, me valieron madre el par de fallidas aproximaciones a tierra que nos hizo sufrir la tripulación de la aeronave.

Antier, saliendo de una cena entre amigos; su autor, Jaime Muñoz Vargas me regaló un ejemplar.

Con su dedicatoria: “Para Heriberto, este periplo por la noche lagunera, y mi abrazo siempre fraterno”

Ante generosidad de tal calibre, y atendiendo su condición de escritor de grandes ligas, atine a responderle con cierto materialismo socarrón:
“Jaime, no sabes cómo te agradezco esta contribución que haces a mi Afore”

En su crítica literaria, Eugenio Aguirre, Óscar de la Borbolla, y Hernán Lara Zavala, nos dicen:

Parábola del Moribundo, “muestra un buen oficio literario, un discurso narrativo interesante y ameno que fluye sin tropiezos y que demuestra talento, ingenio, y una dosis de humor y malicia por parte del autor”

Para los laguneros, su lectura; opino, es imprescindible.

Una aproximación nada mas: En sus páginas encontramos aquella región; cuyas noches, calles, y lugares, hasta hace tan poco, todavía nos pertenecían…

miércoles, 9 de septiembre de 2009

25 años de Jaime Muñoz Vargas



Jaime, recibe un abrazo afectuoso por tus primeros 25 años como escritor.

Celebro contigo sí como amigo, pero aun mas como un lector de tus libros.

Alguna vez te comente que leí en voz alta, para mi hijo y mi esposa, un par de tus cuentos en la sala de mi casa.

Polvo Somos, el libro. Donde nos conmovió aquel increíble gol del vendedor de semillas.

O la sonrisa incipiente que provoca el Teniente Morgan, y aquella historia del viejo que tenía parte de su biblioteca en audio cassetes. El otro que competía con Coca-Cola Company.

Las manos del Tahúr, Tientos y Mediciones. El baile de Zaratustra. Y las mil (1000) Rutas.

Espero con ganas las aventuras de Vicente Caballero en la Parábola del Moribundo, y por supuesto, con las mismas ganas te deseo lo mejor; otros 25 años y mas...